Poesía Ambulante / Jonathan Carrillo

Muestra de poesía

Jonathan Carrillo Esquivel

19 de octubre 

Me preguntaron, que si ya superé a la mujer que me gusta, que si he puesto mis ojos en alguien más o que cuánto me dura a mí el amor…

Yo no tengo nada que superar, no soy un niño que se le va antojando cualquier juguete de escaparate, no llevo por corazón una esponja que va goteando agua, no tengo por sentimiento un volcán que a veces quieto, que a veces en erupción.

Ella, se va a quedar aquí conmigo; cuantas veces yo quiera y hasta cuando no pueda. Porque por mis poros entró y por ningún lado sale; porque su aroma me volvió loco y su sonrisa no me puso los pies en la tierra… yo no voy por la vida enamorándome de cualquiera, yo me enamoro de la que es mujer, de la que va rugiendo por la vida con pasos retumbantes con cadencia elegante, de la mujer que sabe hablar ¡pedir, exigir!

De la que llora hasta el desgarro y se levanta gritando a bocajarros; de la que es responsable, honesta y directa; de la que tiene ternura y furia al existir; de la que está aquí pero que va viviendo aparte; de la que es inocente pero se sabe culpable; la que no degusta, la que no come, la que devora, la que sabe morder hasta extasiarme… la que en la cama se sabe bestia y me va arrancando las entrañas y las enreda entre sus piernas; la que me desquicia cuando descubre sus hombros y el color de su piel me atormenta…

La que se sabe mujer delicada y potente; libre y dueña del camino; la que sabe que no es parte de un poema sino la poesía misma; la que se entiende por tormenta, por huracán; la que tiene el corazón por medusa y los ojos por dos lunas que hipnotizan; la que te pide las llaves del timón y maneja; la que guarda silencio y me sigue gritando desde el vientre, la que le gusta ser niña inocente, pero que es mujer y a cada paso me pervierte, la que destruye mis planes y construye mi vida, la que pinta de colores mis desayunos y me despeina por las noches… ella,  me endulza el café con la sonrisa y no tiene reloj, ¡tiene instinto!

¿Que si ya superé a esa mujer?

Anda tú ahógate en esa tormenta que llamas olvido, en ese huracán que llamas superar, en ese tornado que llamas pasar página… porque a mí me daría vergüenza decir que perdí la pasión por semejante mujer…

 

Cuento  

Cuento los días y las horas que paso contigo y sin ti

Cuento las veces que te he tomado de la mano y las veces que tú me sueltas

Las 27 sonrisas para bien y las 42 muecas para mal

Cuento tus pecas, tus lunares y las veces que nos desvelamos

Cuento las horas para verte y los días que paso sin respirarte

Cuento los lunares que te adornan a la vista,

Cuento tus cabellos que se ahogan en los vientos

Cuento sobre cómo te conocí, sobre cómo te perdí

Cuento sobre volver a tenerte y volver a perderte

Cuento que a veces cuento los cuentos que nos contamos los trabalenguas en los que nos matamos…

Cuento los colores que nos dibujan, los aromas que nos conquistan

Cuento las sonrisas que nos enloquecen…

Cuento que en otro poema morí en cada uno de tus puertos y ahora que quiero contar lo nuestro resulta que los hombres muertos no cuentan cuentos, además: no cuento contigo.

 

La Tormenta 

Hay un trueno que me está reventando las entrañas y el corazón,

Que me golpea la pasión, que me carcome la razón, me lleva a un cuento, a una ficción…

Estoy por arrancarte las tripas, los labios, los intestinos…

He podido relamer cada rincón de cuerpo y aunque ahora me des por muerto, he puesto mi bandera en cada uno de tus puertos.

Aquel trueno, me sigue rugiendo cada vez que te veo, me retumban tus gemidos que bailan con tus latidos, me quedo preso de un bramido…

De tu mano cualquier tormenta.

En tus brazos cualquier batalla.

Por tu sonrisa cualquier guerra.

Por tus besos la vida entera.

Quiero tu piel de menta, no importa la tormenta.

Quiero tus pasos a donde vayas, no importa la batalla.

Vamos a curarnos de lo que nos aterra, luchemos juntos todas las guerras.

Dame tu mano y escribamos versos de nuestra vida entera.

El futuro es incierto, el fin siempre está cerca.

De ti nada hará que me vaya… en Marte, Venus, aquí en el planeta tierra, no importa la galaxia, la vía láctea, qué más da la era, por ti yo reviento hasta que muera.

Jonathan Carrillo Esquivel

Ciclo de colaboración con Poesía Ambulante para publicar en texto la poesía leída en voz alta en las presentaciones pertenecientes a su Ruta de lecturas en la ciudad de Tijuana.

Si gustas conocer más de ellos haz click en su nombre en el párrafo anterior.

2018 / Tijuana, Baja California, México.

2 Comments

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    Guillermo 4 febrero, 2018 (11:55 am)

    Felicidades
    Espero verlos en ssu próximas presentaciones

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    Jonathan 18 junio, 2018 (8:43 am)

    Qué tal Guillermo, te esperamos en el cierre de ruta en Fusión ’72 el 20 de junio 7pm